La salvia es el verde de las hojas nuevas: calma, raíz y crecimiento. Es el color del árbol que nombra a la marca.
El malva aporta el contrapunto cálido, femenino y sereno. Juntos forman una paleta que no cansa y que combina con la vida real.
No elegimos colores de moda. Elegimos colores que acompañan.